La oposición: entre la demagogia y la irresponsabilidad

por Enrique “Kike” Rios

El rol de la oposición es fundamental en las democracias modernas, es más aún, de ella depende su profundización y fortalecimiento.

A 40 años de la recuperación de la democracia en nuestro país, debemos valorar y propiciar el debate, la confrontación de ideas y proyectos, respetando el disenso, allanando el camino para la construcción de los consensos necesarios para atender y dar respuestas a los requerimientos y necesidades de los ciudadanos.

Pero ese derecho, conlleva recíprocamente una gran responsabilidad en su ejercicio. No debe ser la herramienta para socavar o erosionar una gestión de Gobierno, debe ser por el contrario, el instrumento que nos permita afianzar, corregir y rectificar rumbos, integrar, compartir criterios y acciones, proyectar y planificar con certeza teniendo como prioridad el bien común, el progreso y desarrollo de la comunidad.

Ese es hoy, el requerimiento que la sociedad en su conjunto, demanda de la dirigencia política, la madurez necesaria y la responsabilidad institucional conforme los roles que la voluntad popular les ha conferido.

Cada uno en el ejercicio responsable de esos roles sin lugar a dudas estará aportando, no solo a fortalecer la democracia como forma de vida y de gobierno, sino dando un salto de calidad institucional que permite impulsar y desarrollar políticas públicas que no solo resuelvan los problemas de coyuntura sino que proyecten el futuro con seguridad y esperanza.

El 1ro. de marzo, el Presidente Municipal de la Ciudad de Paraná el CPN Adán Humberto Bahl realizó la inauguración del periódo de Sesiones Ordinarias del HCD, cumpliendo con la manda constitucional de rendir cuentas de lo realizado y anunciar lo proyectado para el presente año.

Naturalmente habrá miradas, opiniones y valoraciones diferentes sobre lo expuesto, todas ellas respetables, pero humildemente entiendo, es necesario descifrar las verdaderas motivaciones o intereses a lo que las mismas obedecen.

Como por ejemplo un precandidato a intendente, que previo a los anuncios, ya había emitido juicio de valor, poniendo al descubierto que, claramente el objetivo perseguido no era escuchar, disentir, aportar, sino mezquinamente llevar agua para su propio molino.

Solo alguien que mira la ciudad desde la pequeñez de sus propias ambiciones, puede decir que nuestra ciudad es la misma que la de 2019. O desconocer el estado en que se encontraba la Municipalidad al momento de asumir la actual gestión.

Maliciosamente se señalan problemas, muchos de los cuales han sido solucionados o están en pleno proceso de resolución, otros quizás por su envergadura o niveles de inversión requieren mayor tiempo en su solución definitiva pero se encuentran en la agenda de trabajo.

Se lo hace desde la concepción de que “somos el único partido que sabe cómo solucionar esto” algo improbable ya que no solo no han sido gobierno nunca, sino que algunos de los proyectos presentados en el HCD, no solo no significan una solución, sino por el contrario profundizan más aun las problemáticas existentes.

Frente a un problema real, como es el Transporte público de Pasajeros, que ha sido señalado por el propio intendente hoy, cuya falencia mayor deriva de un Contrato de Concesión que condiciona y determina la prestación del servicio, agudizado por la inequidad de los subsidios nacionales, afirman con mucha liviandad “estamos preparados para hacer un sistema de transporte público eficiente como no lo han logrado, ni esta ni las gestiones anteriores. Nosotros sabemos cómo hacerlo bien” sería bueno saber ¿de qué se trata? ¿Existe? O es solo una muletilla de campaña más.

En el mismo sentido se presentan preocupados quienes escribieron la letra chica de los pliegos de la concesión, en connivencia con los Empresarios dejando desprotegidos a los usuarios y adjudicando un servicio caro, ineficaz e ineficiente. Cuando tenían la obligación de representar y defender los intereses de los usuarios diseñaron y aprobaron un sistema de transporte cuyos únicos beneficiarios fueron las empresas concesionarias.

Se habla de la recolección de residuos, sin valorar que se mejoró en la planificación y prestación del servicio, en la incorporación de vehículos, la zonificación, la separación en origen, la ampliación de las zonas de contenerizacion, ampliación de la capacidad operativa de la planta de reciclaje, eliminación de micro basurales, olvidando decir que en el año 2019 los vecinos tuvieron que recurrir a la justicia para lograr QUE LES JUNTEN LA BASURA, y solo se contaba con 4 camiones para toda la ciudad.

Señalan como falencia la provisión de agua potable, sin explicar, quizás por desconocimiento o mala fe, que la Ciudad de Paraná no tiene problemas de captación y potabilización, pese a haber atravesado una emergencia hídrica sin precedentes y el aumento exponencial de los insumos de potabilización dolarizados, el verdadero problema está en la distribución, producto de cañerías obsoletas, falta de presión por los desniveles del terreno, escaso diámetro de los caños, nuevos barrios, conexiones irregulares, desinversión y otros similares, problemas que han sido atendidos en forma inmediata gracias al compromiso del personal municipal y los equipos de conducción, nada dicen del nuevo marco normativo que permite capitalizar el área con la afectación de fondos directos, para atender no solo las emergencias sino resolver futuros problemas, la reactivación del Plan Director del Agua y el trabajo junto al ENOHSA y el Gobierno provincial y nacional, la que gestionó del Centro Distribuidor Sur que dará respuesta no solo a los vecinos de esta zona, sino también atenderá la demanda de localidades vecinas, que se está modernizando el sistema con un sistema de válvulas inteligentes lo que permitirá regular el caudal, mejorar la distribución y evitar pérdidas, ampliación de la red, renovación de cañerías, etc.

Otras voces de la oposición repiten el manual del negacionismo, como forma de neutralizar la contundencia de los hechos, sin asumir el grado de responsabilidad que le cupo por el estado en que dejaron el municipio cuando fueron gestión desde el 2015 a 2019.

Pretenden minimizar las realizaciones de la gestión al describirlo como un lanzamiento de campaña en el camino a la gobernación, como si esto estaría vedado o sería un desatino. Siempre se ha sostenido que la mejor campaña es la gestión y sin lugar a dudas será lo que los vecinos sabrán evaluar cuando llegue ese momento.

Nos hablan “preocupados” por la inseguridad, quienes no dudaron en pactar con delincuentes para llegar al gobierno municipal. De la falta de inversión social, como si todo lo que se ha hecho y se planifica hacer no tenga como destinatario el progreso y el desarrollo de la sociedad en su conjunto.

Como buen peronista, entiendo que la “única verdad, es la REALIDAD” y seria redundante señalar y enumerar cada una de ellas solo mencionar las 150 obras integrales y de calidad, desde el 2019 hasta hoy, de las cuales 108 ya están terminadas y 24 se finalizarán durante el primer semestre de este año, sumado a todo lo que se encuentra en ejecución y lo proyectado, como lo hiciera saber el presidente municipal hoy, no desde la soberbia del que se cree que ya hecho todo, sino desde la humildad de un servidor público, que trabaja todos los días sin descanso por su ciudad y los vecinos, que nos se queda esperando que las soluciones caigan del cielo, que gestiona, golpea puertas y toma decisiones sin especulaciones, que sabe que se ha hecho mucho pero que aún falta.

Seguirán hablando, recitando consignas huecas, exhibiendo recetas maravillosas, construyendo castillos en el aire. Pero lo realizado son cosas tangibles, que los paranaenses ven y viven todos los días, que sin lugar a dudas han mejorado su calidad de vida.

Hoy es tiempo de hechos, no solo de palabras.

Y como lo ha dicho claramente el intendente: “Nos tocaron años difíciles y las frustraciones se venían acumulando. Pero el cambio es evidente. Nuestra receta es simple: trabajo y trabajo. Un equipo sólido que sabe y tiene compromiso con lo que hace. Un plan y una visión clara hacia dónde vamos. Y un método: la colaboración público – privada, la escucha y el diálogo”

Se recuperó la credibilidad y confianza en el Estado Municipal, donde quizás el logro mayor sea hacernos sentir orgullosos de ser paranaenses, de vivir en la Capital de la Provincia, y saber que podemos ir por más.

Enrique “Kike” Rios
Ex concejal de la Ciudad de Paraná

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